Llegó el viaje y el blog a su final. El blog al menos quedará empolvándose hasta que me encuentre en algún exótico lugar que me de una nueva disculpa para escribir. Como ejercicio literario lo disfruté, ya que esta es la primera vez que documento con lápiz y papel algunos detalles de esos que con el tiempo seguramente hubiera olvidado y me queda este material para el futuro, cuando lo relea y ría con los recuerdos.

Agradezco a mis compañeros de viaje, a aquellos con los que fui y volví, y a aquellos que me acompañaron a través de estas letras, a veces interesantes, a veces pesadas y largas.

Será duro reincorporarme al sistema, a la rutina, al trabajo. Me sacará del tedio del día a día la esperanza de nuevos viajes y nuevas historias que pueda contar, retratar y compartir.