El 27 de Mayo de 2003, María escribió:

Bueno por fin tome la decisión de escribirte y muy posiblemente va a molestarte que lo haga pero bueno es algo que evidentemente quiero hacer y bueno he decidido tomar el riesgo de hacerlo, pues no sé si realmente no te importe saber de mi después de que siempre me decías que no entendías por ejemplo por qué Olga no hablaba normal contigo y que tu siempre eras super amigo de tus exnovias, no entiendo por qué conmigo tienes que ser tan radical, de verdad quería llamarte mucho hoy pero he tratado de respetar tu decisión durante muchos días así que pienso que prefieres que no lo haga y bueno no lo hice, pero si decidí escribirte porque de todo corazón te digo que no me gustaría perderte del todo, tu sabes que yo te quiero con todo mi corazón y que siempre he pensado que eres una persona demasiado especial una de esas personas que uno nunca quiere que se vayan de su vida, pero bueno solo espero que en este momento ya se te haya pasado un poco ese sentimiento de rabia que tenias hacia mi y de pronto hayas reconsiderado la posibilidad de ser mi amigo, bueno obviamente no vamos a ser los mejores amigos jamás pero de verdad si me gustaría que supieras que siempre voy a estar ahí para lo que necesites y bueno ya esperaré una respuesta a este mail, sea la que sea por favor responde y pues bueno espero que siga todo muy bien en tu vida que estoy segura que si y no se te olvide que existo y que te quiero.

Un beso María... me gusto mucho tú página, a pesar de todo no dejas de sorprenderme.

El 1 de Junio, Juan respondió:

No me molestó que me escribieras: me asustó.
Sólo vi el mensaje hasta hoy, pues no estaba en Bogotá y no había tenido tiempo ni ganas de revisar el correo. Anoche me vi con Tatiana y ella me dijo que me habías escrito, lo cual me pareció extraño.

¿Qué quieres que te diga?, Sí, tienes razón, yo dije que no entendía la razón por la cual Olga no quería hablar conmigo cuando terminamos.
Ahora ya la entiendo. Y no es una razón, es un sentimiento. Cuando hay sentimientos demasiado fuertes involucrados las cosas cambian. Por supuesto no es tu caso, así como no lo fue el mío con Olga y desde ese punto de vista las cosas son muchísimo más fáciles.

La rabia sólo la sentí el último día que nos vimos, ahora tengo miedo. Es claro que estoy mucho más tranquilo, pero me aterroriza la idea de volver a verte, pues corro el riesgo de evocar viejos e inútiles sentimientos. Podría ser una cuestión de tiempo para que podamos ser amigos, tal y como tu quieres. Por ahora no, y te agradezco que respetes eso; yo necesito sanar mis heridas, metabolizar las cosas y cambiar de ciclos con respecto a ti, y si estás alrededor, va a ser más difícil. Gracias por tu comprensión.

De otras cosas te cuento que me ha ido muy bien, tengo exceso de trabajo, ya salí del 90% de mis deudas, tengo buenos proyectos a corto plazo, he estado cantando de nuevo en público, en fin. Entré a un ciclo alto nuevamente y espero que trascienda a todos los demás aspectos de mi vida.

¡Buena suerte!

El 2 de Junio, María escribió de nuevo:

solo quería darte las gracias por darme una respuesta sincera, pero igual necesito que dejes de pensar cosas que yo jamás dije ni pienso, las cosas tampoco son tan fáciles para mi y definitivamente si hay mucho sentimiento, igual no se que sepas de mi vida o si realmente te interese saberlo, pero en este momento estoy sola y pienso que así será por un tiempo, y aunque no creas a mi también me da susto y es en serio que te sigo queriendo demasiado, pues no se por ahí te tengo un cd el que te rapte un día y la película que me prestaste, si algún día quisieras verme dímelo porque me haría muy feliz.

De resto te cuento que estoy montando un poco más juiciosa que antes y que en los Andes finalmente me fue muy bien, deje todas la materias arriba de 4 y por eso estoy feliz, esta semana ya salgo del poli y bueno ya veremos como me acaba de ir, por favor mándale muchas saludes a todos en tu casa y diles que los pienso mucho y que me hacen falta igual que tu, definitivamente respeto tu decisión aunque de verdad me gustaría mucho que habláramos de muchas cosas que algún día quise decirte y no lo hice no sé porque de pronto por egoísta pero de todo corazón te digo que las cosas no son tan feas como las piensas, gracias por aparecer y aunque tu quieras que yo me olvide de que me quisiste yo no quiero que te olvides jamás de lo mucho que te quiero


Inmediatamente, Juan alegó:

Hace tanto que es lo mismo
escucharte,
esperando algún domingo
que nos calme.

Si es lo mismo ser tu ángel
a ser sólo un personaje
desechable,
desechable.

No hace falta tu cinismo,
yo soy parte
y también soy el que parte
a nuevos rumbos.

La estupidez triunfa
en este juego,
sé que dices la verdad.
La conozco,
te conozco.
Y no te creo.

Hace tanto que es lo mismo,
yo soy parte.

Gustavo Cerati.

Entonces, el 3 de Junio, María respondió:

mira la verdad sé que todo debió concluir con tu respuesta de ayer, pero quería realmente decirte más cosas después de que respondiste mi mensaje, la verdad cada cual ve lo que quiere ver y cree lo que quiere creer, si lo que haces es una forma de salvarte lo entiendo, pero realmente no me conoces tanto como crees y mucho menos sabes todo lo que está en mi cabeza y menos en mi corazón, sin embargo gracias por lo que escribiste, realmente es muy bonito, pero no dice la verdad sobre mi, ojalá algún día puedas ver un poco más allá de lo que quieres creer, porque mi verdad es para mi y soy consciente de ella y con eso me basta para estar tranquila y más si tu no estas interesado en oírla.

A lo que el mismo día, Juan repuso:

¿Y cuál es la verdad entonces?.
¿Qué es lo que está en tu corazón y/o en tu cabeza?.
¿Qué es lo que me hace falta conocer?.

¿Estás tranquila?, ¿de verdad?.

¿Por qué has enfatizado en decir que estás sola?
¿Sí has estado sola?... ¡¿todo este tiempo?!.

Yo sinceramente no te creo algunas cosas... el mundo es pequeño, ya lo sabes, y la gente tiene sentidos que están atentos todo el tiempo. La gente oye, huele, palpa, ve, degusta y hasta presiente. Y expresa eso, lo retransmite, chismosea. Y yo les creo, porque siembran desconfianza en mi alma.

¿O me vas a negar que alcanzaste a estar con Rafael después de mi?. ¿Y qué hay de tu amigo del diplomado?.

Yo no soy perfecto, hace tiempo me quité esa pretensión. Todo por un día en que me desilusioné y maldije al mundo y el momento en que se me antojó entrar a ciegas a un callejón sin salida. Ahora todo es demagogia para mí: ya no hay hadas madrinas, ni héroes valientes, ni princesas con cabellos dorados, ¡ni mucho menos principitos!.
Esos son inventos de los hombres para pretender un mundo perfecto y sin sufrimientos; ¡que pelmazos!.

Y como me dijiste algunas veces: que era hermoso y tantas cosas. Ahora lo confirmo, pues lo que me hace hermoso es que también soy asqueroso: soy mezquino, rencoroso y resentido; y son estas partes de mi asquerosidad las que necesita mi hermosura para existir. Yo no estoy tranquilo con mi conciencia, precisamente porque fui tremendamente inconciente y me dejé llevar sin darme cuenta. Sin cuestionarme.

Y te repito: ¿estás tranquila?, ¿de verdad?. ¡Reacciona, reacciona, reacciona!.

Yo ahora solo estoy para "pelar el cobre", para ser el cabrón sin corazón, para no creerte, para llevar la peor parte, para que me retires la cara, el saludo y hasta esa mirada prestada, casi alquilada. Para mendigar besos y emociones, para ser mentido. No quiero tu mundo rosa, ni tu perfecta apariencia, ni tus frases que encajan, ni tu banal lujuria, porque así como en algún momento junto a ti saqué lo mejor de mí, ahora saco lo peor. Mis sentimientos más oscuros, mi odio guardado, mis insultos elaborados. Y siento ganas de llorar otra vez y no te mereces ni un esbozo de suspiro de mi parte.

Y dentro de ti sabrás a qué me refiero y cuál es la fuente de mi malestar.

Todo debe terminar cuando sea el momento en que deba terminar. Si es que debe terminar.
Hablaremos cuando sea el momento de hablar. Si es que debe haber algún momento para hablar.

¿Era esto lo que querías de mí?, ¿que estallara de nuevo?, ¿que sacara a pasear mis demonios?.

¡Déjame tranquilo, por favor!.


Entonces, Juan se lo pensó dos veces antes de enviar el mensaje anterior y suavizó sus intenciones enviando lo siguiente:

Te escribí una carta de las que sé escribir, no muy agradable.
Ahora la releí sin la sangre hirviendo y me arrepentí de mandarla; era demasiado fuerte.

Con respecto a lo otro, a lo tuyo, pues es que ahora si que estoy más desilusionado. Me enteré de cosas desagradables. Me enteré de que tu insistencia en hacerme creer que has estado sola es falsa. Me enteré de que no has estado sola. Probablemente ahora si, pero antes no. Me enteré de que estuviste con Rafael y de que andas en algo raro con un man del diplomado. Te lo digo así, de frente, para no ponerme con maricadas ni chismes de corredor. De hecho no creo que sean chismes. Obtuve información sorprendente de buenas fuentes, de fuentes sorprendentes, de donde menos te imagines. Y me produjo demasiado malestar ver mentiras tan evidentes. Yo no tengo nada que alegar ahí, pues supongo que para cuando pasó eso tu y yo ya no éramos. Lo que me duele es que la vez que hablamos como que acomodaste todo a tu favor, me lo hiciste ver de un modo que no era. Triste.

Eso es todo.

Ya no vale la pena tocar más el tema de "tu y yo".
o, ¿Cuál es la verdad?.



Y el 5 de Junio, María reaccionó:

realmente hasta yo me lo creí que iba a volver con Rafael, y supuestamente así iba a ser, lo cual nunca fue y solo fue un intento estúpido que lo único que hizo fue hacerme daño no duró ni una semana y bueno igual respecto a eso no tengo que darte explicaciones, igual yo también sé que has estado, estas o estuviste con Ana María y que, lo del mansito del diplomado que pena pero él siempre me ha llamado y jamás había nisiquiera querido salir con él hasta el fin de semana que pasó y pues si me he estado hablando con él esta semana un poco más pero no tengo absolutamente nada con él y en efecto no trato de ocultartelo en lo más mínimo, no estoy comprometida con nadie y hago lo que se me da la gana eso es estar sola tú mismo me enseñaste que solo se esta con alguien en el momento en que uno decide comprometerse, por eso me decias que querias que nos cuadraramos te acuerdas?, entonces tratáme de todo pero no de mentirosa porque creo que no lo he sido y menos contigo. Si estoy sola y que puedo hacer igual tu dijiste que en que hace la diferencia que este sola o no si igual ni quieres hablar conmigo, de nuevo nada de lo que te he dicho es mentira las cosas pasaron asi, para tu información, la gente habla mucho y no siempre con buenas intenciones aqui tienes la verdad tal y como es de una fuente más directa de la que las recibiste tu verás si crees pero en serio y ademas de nada me sirve mentirte o decirte la verdad asi que no se porque debía de hacerlo, lo hago porque quiero no porque necesite darte explicaciones, además no estaría salvando nada puesto que a ti no te interesa ya ni verme ni hablarme entonces?



Y Juan, quien no se hace esperar, concluyó:

Primero: La última vez que nos vimos, se aclararon muchas cosas y llegamos a varias conclusiones.

Segundo: Yo estaba tranquilo, llevando mi vida, con mi cabeza en otras cosas, hasta que te dio por reaparecer. ¿Por qué es tan dificil dejarme tranquilo?. Si, es un punto de vista egoista, pero egosita también es el tuyo pasando por encima mío, de mis decisiones y de mi locura.

Tercero: Me dijiste entonces que estabas sola. Ahora, confiesas no haber estado sola. Para mi, eso es una mentira -y es probable entonces que tengamos conceptos diferentes sobre la mentira-. No me importa con quien hayas estado, eres libre al fin y al cabo, lo que me importa, es la mentira. ¡Ah!, por supuesto... siempre está la coartada: "es que sí estaba sola en el preciso momento en que te dije estar sola", pero esos son puros tecnicismos de abogado del centro. Tal y como tu misma dices, tu eres la única que conoce la verdad de las cosas. Un simple "lo siento, perdóname" me hubiera bastado y sobrado. Pero claro, no puedes dañar tu imagen.

Cuarto: Espero que para este momento me estés detestando lo suficiente como para no querer volver a verme nunca más en tu vida. No me salgas con eso de que tienes un recuerdo hermoso de mi y que soy tal y otra cosa. ¡Mira!, también soy infantil, inmaduro, rencoroso, traicionero, mezquino, terco, grosero, egoista, ridículo, resentido, odioso, cerrado, imbécil, etc.

Conmigo no hay caso. O sí hay caso.



Aunque María tuvo la última palabra:

Mira la verdad no se porque no eres un poco más maduro por lo menos como lo decias ser, dañar mi imágen? de que hablas por favor, en serio deja de ser tan bobo ni siquiera se de que hablas yo se muy bien quien soy y no me tengo que esmerar demasiado por conservar mi imagen porque jamas digo ser una cosa que nos soy a diferencia tuya y además más de lo que tu has dañado la tuya con estas respuestas tan ridículas creeme que no me importaria quedar bien con nadie y menos contigo igual yo hago las cosas por amor si quise volver con rafael era porque lo amo no por nada mas, la imágen solo se daña cuando uno actua de manera impulsiva y pasando por encima de sus propios sentimientos.

Tampoco soy tan inmadura y tengo suficiente control sobre las cosas como para no detestarte, en serio estas siendo demasiado bobo y respecto a lo de dejarte tranquilo creo que lo que realmente te duele es que te haya dejado tranquilo hace mucho tiempo, de verdad que que tristeza, me aterra tu actitud, de verdad pense que eras todo lo que decias ser cuando te conocí y bueno supongo que cuando me di cuenta que no era así fue que decidí no seguir contigo. De verdad solo queria sacar algo bueno de mi relación contigo, pues supuestamente si fue alguien que compartio cosas con uno como las que pasaron entre los dos esa persona quieras o no siempre va a tener un lugar en tu vida, y por lo tanto creo que te toco detestarme a ti.



Ese mismo día, María y Juan coincidieron en una fiesta en donde después de evitarse por un tiempo, hablaron.
Se dijeron las cosas en la cara, se reprocharon, pelearon y después, se besaron.

Un par de años más tarde, Juan ha vivido muchas más cosas: viajó, consiguió otro empleo, buscó un nuevo amor, cambió de ciudad, le rompieron el corazón, rompió un par de corazones, encontró el amor. María sigue con Rafael.