¡Llegó Shakira a Colombia en el mismo vuelo de Juanes!
(Y yo que pensaba que para este momento ella ya tendría su propio Jet). En fin.
Hay tres cosas que no me gustan de la nueva canción de Shakira:
- El reaggetón
- Alejandro Sanz
- Shakira
Y eso porque no he tenido la paciencia de oir "la tortura" completa; su título me dice exactamente lo que viviría de hacerlo.
Es por esto que, siendo profesional de publicidad y mercadeo, detesto ver que mi profesión sirva también al lado oscuro de la fuerza y pueda ser tan exitosa en su eventual propósito de:
- Vendernos su basura musical.
- Hacernos creer que ella se siente muy orgullosa de ser colombiana.
- Hacernos creer que es motivo de orgullo para nosotros que sea colombiana.
- Conseguirle novio hijo de presidente destituido.
- Componerle canciones y permitir que ella les meta de a una palabra o dos.
- Meterla en clases de ese baile tan exagerado.
- Cambiarle el acento por una mezcla de argentino-costeño-cubanoide-miamesco.
- Engordarle y adelgazarle su trasero de costeña.
A otro tema.
En el otro lado del mundo -en este-, Diomedes Diaz lanzó su disco el día de su cumpleaños, tal y como acostumbraba hacerlo antes de no "pagar" por un crimen que sí cometió. En fin. El hecho es que se robaron uno de los camiones llenos con su nuevo CD que se dirigía hacia la empresa que los iba a distribuir. Como dicen por ahí,
"al César lo que es del César".
Lo cierto, es que la piratería nacional verá un fenómeno muy curioso en su historia cuando circulen por la calle (Sí, también por la séptima del alcalde Lucho), los discos originales del señor Diaz. Si alguien lo ve por ahí, por favor cómprelo. Gástese esos 10 o 20 mil pesos simplemente por el placer que da saber que el man no se va a ganar un peso de dicha venta.
Entre tanto, ¿en dónde están todas esos grupos y cantantes sin visa a Mayami y sin camión robable?.